Desarrollan prótesis robótica de mano en el IIMAS de la UNAM


Prototipos de prótesis total de miembro superior

Una carcasa de prótesis de mano y brazo que se desarrolla en el Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) en colaboración con la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) de Juriquilla y la Facultad de Medicina, ambas de la UNAM, fue presentada en la sesión enfocada a Robots como parte de los trabajos previos al Digital Health Forum que tendrá lugar el 16 y 17 de octubre próximo.

Brayan Báez -doctor adscrito al departamento de Informática Biomédica de la Facultad de Medicina– expuso sobre los retos que han enfrentado para sacar adelante su proyecto que va avanzado.

Mostró cómo cuentan ya con prototipos de prótesis total de miembro superior operado por sensores pisoeléctricos el cual se está probando en pacientes amputados. En este proceso, compartió cómo han encontrado que se puede mejorar la funcionalidad de las actividades básicas de la vida diaria con la intención de mejorar la calidad de vida e independencia de pacientes con alguna amputación.  Las instituciones que colaboran en el proyecto son el Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS), el Centro de Investigaciones de Diseño Industrial (CIDI) la Facultad de Medicina en sus áreas de Informática Biomédica y Fisioterapia, la Escuela de Estudios Superiores (ENES) Juriquilla. Entre investigadores y especialistas de cada institución han logrado tener retroalimentación de la prótesis para irla escalando y avanzar a fin de que los sensores tengan termogencia (detección de temperatura) y capacidad fina de presión.

El principal determinante para el apego a una prótesis es que ésta pueda mejorar la calidad de vida y potenciar su funcionalidad, expresó el doctor Bryan en la sesión donde también se expuso otro proyecto de robótica en medicina de parte del Cinvestav Saltillo, en Coahuila.

Otro aspecto determinante que hizo notar es lo importante de que la prótesis se vea lo más natural posible para que haya disposición de usarla dado que hay un fuerte factor de discriminación por no tener un miembro y es un aspecto que les han hecho ver los pacientes.

También destacó que a partir de que pudieron recurrir a la impresión en 3D es que pudieron reducir el costo de la prótesis. “Al principio con nuestra prótesis el paciente no podía sujetar una botella de cristal; ahora no sólo la sujeta sino que puede manipular, destapar un frasco, una botella, podemos realizar pinza fina y gruesa para ejecutar movimientos con cierta precisión como para vertir leche, sujetar una bolsa, sujetar una moneda, objetos cilíndricos, esféricos, una cuchara, una escoba, etcétera”, explicó. 

Dijo que el paciente con la mano robótica que diseñaron también puede aguantar cierto peso -hasta 7 kilos- y lo han probado al levantar una bolsa de supermercado. “Pero hay ciertas situaciones de precisión en las que no podemos intervenir como el hecho de usar la prótesis para tocar un instrumento musical, que requiere más precisión.” Son dispositivos que tienen que ser muy personalizados en función de la condición de cada persona, y los requerimientos que tiene en función de sus labores o a lo que el paciente se dedique.

Comentó que conforme sus avances la prótesis de mano que están probando es bastante amigable, y han visto que su manufactura no resultaría tan costosa, de modo que podría ser competitiva para los tipos más modernos de prótesis funcionales que existen en el mercado. Algo que hizo ver el Dr. Báez es que el socket donde se sujeta el brazo robótico es algo muy interesante porque tuvo que ser adaptado a la prótesis evitando cizallamiento (fricción entre una superficie y la piel) y posible lesión o úlceras para el paciente, lo cual a la larga podría ser perjudicial.  Como tal el proceso de la prótesis robotizada fue desarrollado en el Instituto de Matemáticas Aplicadas a Sistemas de la UNAM, y ya está patentado, pero también se está viendo el proceso para patentar el exoesqueleto.

Explicó que originalmente en un primer prototipo usaron materiales muy sencillos con tubos de PVC, pero pudieron conseguir recursos para imprimir en impresora 3D con material más adecuado. La obtención de recursos es de lo más difícil para continuar con su desarrollo.

La idea es terminar de afinar el prototipo lo más funcional posible e ingresar el proyecto en una empresa incubadora para poder sacar al mercado una versión de prótesis funcional a bajo costo.

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